A Partia.
Cuando pienso en él,
pienso en mi pequeñez,
no puedo hacer nada por estar contigo,
más que esperar y rezar,
por que alguna vez te fijes en mí,
o simplemente rendirme con esta obsesión,
si fuera emperador de Roma,
como sería todo distinto,
lo mandaría a pelear en mi nombre a Partia,
a morir en mi honor,
y mientras tanto de desposaría,
todos se sentirían afortunados,
el de morir por la patria,
tú por haber estado con un héroe,
y ahora por estar con un emperador,
pero la vida no es así,
y tengo que conformarme con la pequeñez de mi existencia,
hacer un trabajo silencioso, penitente, paciente, patético,
que quizás nunca verá resultado.
Rezar y esperar que no te cases con él,
esperar y rezar porque te desilusiones,
rezar y esperar porque aun así,
no te fijes antes en otro,
un sinsentido, ya que quiero lo mejor para tí,
espero que nuestros caminos se crucen,
pero ni si quiera con eso puedo contar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario