lunes, 14 de diciembre de 2020

 Silenciosamente Valiente.


Egoísta y solitario, 

apático y triste,

pero aun así, 

lo suficientemente valiente,

para callar el aliento que mi madre me dio.


Es una oportunidad,

de un sueño eterno,

no es tristeza es la felicidad de certeramente escapar,

la valentía de dejar este juego,

desapego por el deseo,

desapego por los demás,

emancipación absoluta,

de responsabilidades, expectativas,

juicios, esperanzas y sueños,

es nada más que la paz absoluta,

la búsqueda de la pureza interior,

encontrar la profundidad ansiada pero del otro lado,

porque no hay nada mas profundo que el abismo,

nada que ilumine más que la luz embebida en la absoluta oscuridad.


Solamente anticiparé la respuesta a la gran pregunta,

cuando pienses en mi simplemente sonríe,

porque al fin habré resuelto mi vida,

Así como una casa es valiosa tanto por sus paredes que le dan forma, 

así también es valiosa por el espacio vacío que hay en ella y te permite habitar,

de la misma manera mi vida solamente será valiosa,

en conjunto con mi muerte.





 A Partia.


Cuando pienso en él, 

pienso en mi pequeñez,

no puedo hacer nada por estar contigo,

más que esperar y rezar,

por que alguna vez te fijes en mí,

o simplemente rendirme con esta obsesión, 

si fuera emperador de Roma,

como sería todo distinto,

lo mandaría a pelear en mi nombre a Partia,

a morir en mi honor,

y mientras tanto de desposaría,

todos se sentirían afortunados,

el de morir por la patria,

tú por haber estado con un héroe,

y ahora por estar con un emperador,

pero la vida no es así,

y tengo que conformarme con la pequeñez de mi existencia,

hacer un trabajo silencioso, penitente, paciente, patético,

que quizás nunca verá resultado.


Rezar y esperar que no te cases con él,

esperar y rezar porque te desilusiones,

rezar y esperar porque aun así,

no te fijes antes en otro,

un sinsentido, ya que quiero lo mejor para tí,

espero que nuestros caminos se crucen,

pero ni si quiera con eso puedo contar.







domingo, 6 de diciembre de 2020

Teoría M

Cuando te vi  por primera vez sentí culpa,
de querer estar contigo,
sabía que era inalcanzable,
pero aun así lo deseo.
Como un animal domesticado, 
obligado a ir contra su instinto,
así me siento cada vez que te veo.

Al conocerte más,
fue aun peor, 
empecé a sentir que  más que un instinto,
era una intuición de estar contigo.
estamos en la misma frecuencia,
tenemos tanto en común,
y aún así me ignoras,
a veces deseo que termines con él,
pero tampoco quiero que pases por lo mismo que yo.
Creo que cuando hablo contigo todos se ríen de mi,
por lo evidente que es lo que siento por tí,
luego me doy cuenta de que sobre compenso,
y al parecer no estoy en peligro,
ya que al perecer soy como una coraza de hielo.

Ojalá tuviera alguna certeza con respecto a nosotros,
pero como eres conmigo creo que eres así con todos,
cuando pienso que que quizá sientes algo más,
creo que en vez de verte,
estoy viendo un espejismo de mis propios deseos,
un vaso de agua en la desolación de tu cortes simpatía.
Ahora estás lejos y con él,
deseo a ratos que todo termine,
que a veces las cosas pueden resultar bien para mí,
y que quizás soy correspondido,
luego me doy cuenta de mi ingenuidad,
y vuelvo a la tristeza.

Como si fuera poco ni si quiera te puedo considerar mi amiga,
tan poco que nos conocemos, 
pero a la vez tanto que sabemos el uno del otro,
sabemos tanto como podríamos saber si fuéramos amigos de muchos años,
pero aún así sé lo que es tener el corazón roto,
y no lo deseo para tí.

Sigues lejos con él, 
y ni siquiera me das esperanza de poder volver a verte,
tengo miedo de que vuelvas con tu mano atada a él,
y tu sin saber ni sospechar nada,
me lo cuentes con natural alegría,
y me da miedo tener que fingir,
y mas miedo aún no poder hacerlo,
y que finalmente te des cuenta de lo evidente,

generas tanta incerteza en mi,
 que solo por balancear la ecuación,
pienso en sumarme a un culto,
a una religión, una secta, fraternidad,
cualquier cosa que me de alguna certeza 
en cualquier aspecto de mi vida.

Pero siendo sincero,
no sé que le ves a él,
pero luego si soy mas sincero aún,
se que le ves a él, 
lo mismo que yo veía en ella,
lo que aún no sé, es si finalmente podrás ver
lo que tanto me costó ver en ella en él.

Si objetivamente te conociera más,
te diría lo que siento,
para que destruyeras mi ilusiones,
y poder seguir con mi vida,
pero como nos conocemos tan poco...
si te digo lo que siento, 
bordearé la locura,
no me hablarás nunca más,
y tendrás toda la razón en hacerlo,
ojalá me dijeras
"vamos a ver iron maiden baby"

Trato de ser positivo,
de ver viturdes en mi que quizás podrías ver,
tengo una buena carrera (pero sin trabajo)
soy alto y blanco ( y según mis amigos es importante)
nos gustan las mismas cosas,
excepto que a mi me gustas tú y tu gustas de ese idiota,
idiota que no conozco, 
quizás si te conociera mas podría confiar en tu buen juicio,
o bien que así es la vida que estamos aprendiendo lo mismo,
y que una vez terminen vendrás corriendo a mis brazos,
pero luego pienso,
aunque termines quizás tienes una lista infinita
de otros idiotas como yo,
eternos adolescente, 
que adolecen de esa enfermedad antigua,
hago de todo para volver a verte,
y tu siempre con tu cortés simpatía,
sin decirme que sí o que no,
me das esperanzas para luego desdecirte,
tu y tu cortés simpatía ,la cual le brindas a todos porque tú eres así,
me gustaría al menos hacerte enojar,
así sabría que al menos me tratas diferente,
si el destino existiera me quedaría tranquilo de que finalmente estaremos juntos,
pero si no existe, y lo único que existen son las posibilidades, estoy jodido,
por otra parte si todo lo que existen son posibilidades, 
debería pensar que entre los millones y millones de habitantes,
conoceré a alguien aun mejor que tú para mi,
la pregunta es
¿y por qué no me quiero molestar en hacerlo?